El comienzo de algo nuevo

Vivir viajando

Siempre hablamos de cuando hicimos ese «click» en nuestra cabeza. En ese momento entendimos que siempre hay otras opciones y oportunidades.
Quizás fue la suma de muchos acontecimientos en nuestras vidas, además de muchas personas que fueron de inspiración.  Y así se fue construyendo paso a paso una idea de la vida que queríamos llevar. Cada uno con su estilo y proyecciones, logramos comunicarnos y emprender este viaje como un estilo de vida.
Pero no fue fácil.

El comienzo de algo nuevo siempre tiene consigo miedos, preocupaciones, ansiedad, nervios, dudas ilusión. Todas las emociones mezcladas e intensas hacen que ese momento sea único y clave. Lo lindo es sentir que estás apostando por algo que realmente querés, es aventurarse a lo desconocido, resignar ciertas cosas, saber que estás siendo valiente y que estás en el camino correcto… aunque después las cosas no salgan como lo esperabas, siempre será un aprendizaje y estará la posiblidad de reinventarse.

Lo más difícil de vivir una vida en movimiento fue tomar esta desición y comenzar algo nuevo. Que sea difícil significa que aflora la adrenalina y un sinfín de sensaciones, como las que mencionamos anteriormente.
Ese primer día salimos llenos de ilusión, sin ahorros, a aventurarnos, a descubrir, a aprender, a despojarnos, a crecer, a descubrirnos, ¡¡¡a vivir!!!


Los primeros momentos en ruta se sintieron mágicos, al fin estábamos viviendo la vida que anhelábamos, nos sentimos llenos aunque no llevábamos muchas cosas. Nos miramos, nos emocionamos, y aunque estábamos solo a 60km de nuestro domicilio, ya estábamos en viaje y empezábamos a ver las cosas y la vida desde otro ángulo.
Todo lo que venía a partir de ahí era aventura, emoción, atreverse a seguir rompiendo estructuras, descubrir, sumar experiencias. No estábamos listos, pero estábamos dispuestos. Creemos que siempre son las ganas y el ánimo que le pongas a lo que deseas.


Hoy, después de tres años de Viajando Para Vivir, no nos arrepentimos de haber cambiado nuestro estilo de vida. Seguimos aprendiendo, descubriendo, despertando. Y siempre dispuestos, abiertos a cualquier oportunidad que se nos presente en el camino mientras sea lo que nos llame en ese momento.
Tuvimos malas situaciones en el medio de está travesía, pero nuestro deseo de continuar seguía intacto, por lo que pasamos esos momentos aprendiendo, y sintiendo muchas veces el cálido abrazo de un desconocido, la comida en la mesa de un hogar, el compañerismo, la humanidad, la hermandad, el cariño, el dar, el apoyo… estamos infinitamente agradecidos, esto también es parte del aprendizaje.


Es así, comenzar algo nuevo nos hace atravesar muchas emociones. Pero si eso es lo que nos motiva, lo que le pone condimento a nuestra vida…
¿Por qué no comenzarlo?

Seguimos Viajando Para Vivir

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